Vamos de concierto: Dream Theater

Impresionante. Solo así cabe calificar lo vivido el pasado sábado en la sala CuBEC. Dream Theater venían con su gira del 25° aniversario del Images And Words y no defraudaron ni media.

Como decía, el concierto se celebró en la sala CuBEC, lo que viene a ser el BEC con un telón a la mitad y sin gradas habilitadas. De esta manera se logra una capacidad de unas 3000 personas, aforo para el que no está preparado ningún local de Bizkaia. Con este concierto y el de Ghost (que finalmente se movió a la Santana 27 por la floja venta de entradas), parece que va a arrancar su uso para estos conciertos.
Lo que a priori son todo ventajas (más aforo, cercanía, comunicación, etc) resulta tener un inconveniente: el BEC suena fatal. El resto de veces que he visto a Dream Theater han sonado de lujo, pero lo que sufrimos durante la primera mitad del concierto fue terrible. Dudo que el técnico de sonido sea tan patán, sino que me imagino que el recinto no ayudó. Menos mal que para la segunda parte del set la cosa mejoró.
Sorprendió también la poca entrada que había. No sé si será por el puente, porque la gente tuvo que elegir entre Ghost y este concierto, o porque la entrada era cara, pero la verdad es que esperaba más gente. Al final habría algo más de media entrada, pero sin problema de espacio en ningún momento. Desde luego, en el bar no había que esperar para pedir!
Tras la consabida selección de clásicos del rock a través del PA, a las 8 en punto se apagaban las luces y empezó a sonar The Colonel, pieza instrumental de Two Steps from Hell, afamados compositores de música de BSO y videojuegos. Saltó la banda a escena y comenzó su descarga con The Dark Eternal Night, un tema movido y con un estribillo perfectamente coreable que inmediatamente animó al público. No obstante, las revoluciones bajaron con el siguiente tema, The Bigger Picture, al que siguió la instrumental Hell’s Kitchen, cortando un poco el rollito que había creado una entrada de concierto tan potente.
Una puesta en escena muy sobria

Para entonces ya se veía que Dream Theater siguen sin ser el alma de la fiesta en sus shows. Myung a lo suyo en su cascarón, Mangini muy comedido en sus gestos, Petrucci concentrado en no fallar una nota y LaBrie yendo y viniendo del escenario. Ruddess es es el único que se mueve un poco, jugando con la posición del teclado e incluso saliendo al frente del escenario con otro teclado colgado como si fuera una guitarra o, rizando el rizo, ¡con dos iPads! Por otro lado, la puesta en escena fue un poco sosa, sin pantallas como en Durango en 2007, tan solo un telón y unos focos que iban girando desde el escenario.

Continuaron descargando temas, pasando a tocar dos temas de su más reciente trabajo, The Ashtonishing. Los elegidos fueron The Gift of Music (que apunta a clásico de sus conciertos) y Our New World, bienvenidos por el público pero sin levantar pasiones. Por un momento parecía que el ambiente se enfriaba…
John Myung en pleno solo

Fue entonces cuando John Myung salió de su burbuja para deleitarnos con un solo de bajo basado en un tema de Jaco Pastorius, Portrait of Tracy. Personalmente, le he visto solos más complejos (o quizá debería decir “pirotécnicos”), pero dejó patente su clase. Con el final del solo atacaron As I Am, coreada por todo el público, demostrando que es un tema que en directo funciona de lujo. Fue en este tema donde nos llevamos una sorpresa cuando, en la parte instrumental final del tema, atacaron el archiconocido Enter Sandman de Metallica, terminando de enfervorizar al público. Como broche final del primer tramo del concierto, rescataron Breaking All Illusions, tema correspondiente al A Dramatic Turn of Events.

Tras media horita de descanso, vuelta a apagarse las luces y desde los altavoces comenzamos a escuchar el anuncio que sonó en la radio 1992 para promocionar la inminente salida del Images and Words. Acto seguido, el inconfundible punteo de Pull Me Under fue bienvenido de forma atronadora por el público, notándose una clara mejora del sonido. Poco a poco fueron cayendo los temas del disco, con mención especial para Take the Time y Metropolis Pt. I, solo de batería incluido. Una ejecución exquisita, fiel al original pero a su vez con el toque personal de los nuevos miembros que no estuvieron presentes en la grabación.
Como bises, y siendo la gran sorpresa de la noche, Dream Theater se marcaron una rendición íntegra de A Change of Seasons. Entera. De principio a fin. Si escuchar el Images and Words ya había sido un subidón enorme (pero esperado), esto fue la guinda del pastel, el remate final, el puñetazo encima de la mesa de unos Dream Theater que, sólo por historial, merecen ser considerados los reyes del metal progresivo. Con los pelos de punta durante esos 23 minutos, el final del concierto no pudo ser más épico.

Y así, casi tres horas después de haberse apagado las luces, los focos se encendieron, los músicos saludaron y los fans nos fuimos para casa cansados pero contentos, habiendo sido testigos de otra lección de buen hacer de Dream Theater, imponiéndose incluso a la mala acústica. Acaban de pasar dos días desde el concierto y no puedo esperar a que vuelvan!!

PD: Podéis ver la galería completa de fotos (no son gran cosa) en Facebook!

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